Abusos en las compañías de mensajería y transportes

¡Qué grande es este mundo moderno de servicios! Compañías de telefonía, áereas, seguros y bancos, todo el mundo trata de hacer las cosas a su manera olvidándose de que cobran por dar servicios.

En el caso de las compañías de mensajería hemos llegado a una situación de sumisión verdaderamente lastimosa. Veamos un caso típico:

El mensajero A haciendo su ronda de entregas llega a tu domicilio un martes a las 11 de la mañana. No hay nadie en casa. Opciones:

1) No avisan de nada y devuelven el paquete al remitente.
2) Dejan una nota para que recojas el paquete en sus oficinas.
3) Llaman para avisar de que “no hay nadie” y concertar una hora de entrega más propicia.

Del supuesto 1 mejor no hablar, pasamos al 2. Se supone que es un protocolo habitual pero es un completo abuso cuando hemos pagado por un servicio 10, 20, o 30 euros para que transporten algo que nosotros no podemos hacer. ¿qué magia tiene ir a la oficina, si puedes, meter el paquete en tu coche, si tienes, y terminar haciendo un trabajo por el que has pagado? ¿por qué no ponemos freno a esto y dejamos de pasar por el aro?

Supuesto 3: Es interesante cuando desencadena en que las horas más propicias son igualmente inapropiadas con la vida normal de una persona. Aquí puede surgir las variantes:

3.a) Pasaremos en cualquier momento de 9am-6pm, pero no te puedo decir.
3.b) Pasaremos de 9am-1pm, tampoco te puedo decir.
3.c) No trabajamos a esas horas en que usted se encontrará en casa.

Del 3.a de nuevo no comentamos. El caso 3.b. está más ajustado sin duda, pero la franja no es aceptable. Nadie se puede permitir reservar una mañana para esto. Deben pensar que el contenido del paquete es el Arca de la alianza y estamos desesperados por recibirlo.

Y si se produce el caso 3.c… Game over. No hay solución al problema. ¡Qué clase de servicio es este, si parece que la empresa nos paga a nosotros por recibir el paquete!

Qué puedes hacer

1) Lleva un pequeño control de las compañías buenas y malas. Esto varía por ciudades o zonas, aunque la mayoría son parecidas.
2) Al comprar algo o encargar un servicio, intenta averiguar qué compañía te lo entregará. Si es de las “tóxicas” evítala o contacta con el proveedor para buscar alternativas. Es más, avísale de qué está dando un mal servicio.
3) No te rajes. El servicio, la mayoría de las veces incluye entrega en domicilio, no los chanchullos a los que nos hemos acostumbrado. Exígelo.
4) Difunde. Si te parece lógico algo de lo que digo compártelo y ponlo en práctica.

Propuestas de mejora

Para no ser estrictamente negativo propongo las siguientes mejoras para este tipo de empresas:

1) Crear franjas horarias en las flotas. Toda la flota actual está destinada a la empresa y no es compatible con la doméstica. FAIL.

2) Mejorar la comunicación entre remitente y receptor. Se tiene que conocer a quién se envía el paquete y adaptar el envío en consecuencia. Un número de teléfono no es suficiente si sólo se utiliza cuando el transportista está en el portal esperando.

3) Cambiar las tarifas. Si llegara a ser necesario muchos preferirían pagar un poco más con la tranquilidad de elegir el horario de entrega en una franja razonable y acotada y no sufrir la tiranía de los sistemas actuales. Aunque realmente no sería necesario porque el sistema funcional mal. Una pregunta para reflexionar: ¿cuántos miles de paquetes no se pueden entregar a diario por este sistema ineficiente? Paquetes no entregados = horas = dinero. Hay que acabar con esta sangría.

Una última idea: los que creemos en Internet y el comercio electrónico necesitamos que la logística funcione bien. Merece la pena.

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